← Volver al blog
Correo · 27 may 2026

SPF, DKIM y DMARC explicados sin tecnicismos

Configura tu correo profesional para que nunca acabe en spam.

Si tus correos con dominio propio acaban en la carpeta de spam de tus clientes, casi siempre es porque falta alguno de estos tres registros DNS. En EGV Host se configuran automáticamente al activar tu correo profesional, pero conviene entender qué hace cada uno.

SPF: quién puede enviar en tu nombre

El registro SPF (Sender Policy Framework) lista qué servidores están autorizados a enviar correos desde tu dominio. Si un servidor no autorizado intenta suplantarte, los proveedores de correo lo detectan y lo marcan como sospechoso.

DKIM: la firma que demuestra que el correo es tuyo

DKIM (DomainKeys Identified Mail) añade una firma criptográfica a cada correo saliente. El servidor receptor comprueba esa firma contra una clave pública publicada en tu DNS, confirmando que el mensaje no se ha modificado por el camino y que realmente sale de tu dominio.

DMARC: la política que une a los dos anteriores

DMARC le dice a los servidores de correo qué hacer cuando un mensaje falla las comprobaciones de SPF o DKIM: rechazarlo, marcarlo como spam o simplemente informar. También te permite recibir informes de quién está intentando enviar correo en tu nombre.

¿Por qué importa esto para tu negocio?

Sin estos tres registros bien configurados, tus facturas, confirmaciones de pedido o newsletters tienen muchas más probabilidades de acabar en spam, incluso siendo completamente legítimas. Con ellos activos, mejoras la entregabilidad y proteges tu dominio frente a suplantaciones (phishing) que dañarían tu reputación.

Cómo lo gestionamos en EGV Host

Al contratar cualquiera de nuestros planes de correo profesional, SPF, DKIM y DMARC quedan configurados desde el primer día, sin que tengas que tocar el DNS manualmente.

¿Quieres revisar la configuración de tu dominio actual? Contacta con nuestro equipo y lo comprobamos juntos.